Cómo encontrar la mejor academia de oposiciones

Cómo elegir la mejor academia.

Partimos, en esta ocasión, de una premisa: necesitas ir a una academia. No siempre será así, cuestión que trataremos en otro artículo. La pregunta importante es: ¿Qué factores deberás tener en cuenta para elegir la mejor academia? Te los vamos a ir detallando uno por uno.

¿Qué tipo de academia necesito?

Empezamos bien. ¿Es que hay varios tipos de academias? Pues sí, amigo opositor, hay dos tipos fundamentales:

  1. Academias con grupos muy numerosos. Lo normal es que las clases estén llenas, con un número que suele oscilar entre los diez y los treinta alumnos.
  2. Academias con grupos reducidos. Hablamos de un máximo de cinco alumnos.

¿Y no hay academias con clases de más de treinta alumnos? Claro que las hay, pero, si puedes elegir, quizás éstas no serán las más recomendables.

Si te preparas una oposición de los Cuerpos C1 o C2, como auxiliares administrativos, auxiliares de enfermería, Tramitador o Policía Nacional, tu academia será del tipo 1. El temario es trabajado por el opositor y lo que precisa son clases magistrales donde el preparador detalle aquellos asuntos del tema que son más complejos. El precio de estas academias es menor, si bien el contacto con el profesorado es más reducido.

Por el contrario, si te preparas oposiciones de los Cuerpos A1 o A2, será preciso tener contacto más personalizado con el preparador, por lo que elegirás una academia del tipo 2. Lo normal es que haya un examen de desarrollo y que los temas deban ser “cantados”, por lo que el grupo de clase necesita ser muy reducido. En oposiciones a Cuerpos Superiores, mi recomendación personal es que debes tener un preparador para ti solo. Evidentemente, el precio de estas academias es más alto.

¿Cómo encuentro una academia o preparador para un grupo A?

Normalmente, estas academias no se anuncian en ningún sitio. Los alumnos suelen llegar a ellas por el efecto “boca-boca”.

Entonces, ¿cómo la encuentro si nadie me lo dice? Deberás acercarte a la Administración, al sitio donde se ofrecen las vacantes a las que quieres opositar y… pedir información. Muchas veces, quienes preparan opositores para un puesto determinado, suelen ser funcionarios de dicho Cuerpo, o sus superiores. Es probable que alguien te diga algo así como: “Pregunta allí por fulanito o fulanita, que seguro que conoce a alguien que prepara”. Generalmente darás con un preparador particular o con alguien que tenga un pequeño grupo. Además, es importante que este preparador tenga mucha relación con los temas de tu oposición, por tres razones fundamentales:

  1. Las oposiciones de los Grupos A1 y A2 tienen unos temarios muy amplios. Nadie puede ser bueno en todo el temario completo, pero alguien que trabaje con esa materia podrá cubrir buena parte del temario.
  2. Los funcionarios públicos deben estar a día en todo lo relacionado con su materia. Por tanto, podrán avisarte de aquellas modificaciones que afecten a parte de tu temario. Ten presente que en los exámenes de oposiciones, con mucha frecuencia, preguntan las últimas modificaciones, para “pillar” a los opositores.
  3. Los Tribunales de las oposiciones suelen estar formados por personas relacionadas con el puesto a cubrir, sobre todo, en los Cuerpos A1 y A2. Un preparador bien elegido podrá conocer a los miembros del Tribunal y saber “de qué pie cojean”. No te va a decir las preguntas que caerán, pero sí puede indicarte qué temas son más probables que salgan, dónde las preguntas tendrán mayor dificultad, y qué temas desconoce el Tribunal, por lo que las preguntas de esos temas probablemente puedan ser más genéricas.

Una vez recibas algunas clases, observa si el material con el que se trabaja está actualizado y si resuelve de forma satisfactoria las dudas que se te plantean en las clases. Si tienes compañeros habla con ellos, pregúntales desde cuándo están con él y si han estado antes con otros preparadores.

Nuestro consejo es que, siempre que puedas, compares para poder elegir quien se adapte mejor a tus características como opositor.

¿Cómo encuentro una buena academia?

Ahora vamos a trabajar sobre las academias del tipo 1, las que tienen grupos con muchos alumnos.

No es fácil encontrar un buen Centro de Formación. Sin embargo, estoy convencido de que cerca de donde vives puedes encontrar alguno que tenga la calidad suficiente como para poder prepararte yendo a sus clases. En cualquier caso, tal y como explicaremos en Opositor Trainer, a lo largo de artículos, vídeos y podcast, las academias sólo hacen una parte del trabajo, serás tú quien tendrá que poner mucho de su parte.

Existen bastantes más alternativas que para las oposiciones a los Cuerpos Superiores. En las grandes ciudades hay muchas academias donde elegir. Recomendamos que pruebes en más de una, así observarás diferencias claras entre unas y otras. Muchas ofrecen, incluso, clases demostrativas, es decir, puedes ir a una clase y, si no sigues, no te cobrarán nada.

¿Y si no vivo en una gran ciudad? Entonces te recomendamos que hagas el esfuerzo de ir (aunque sea una vez a la semana) a una academia de calidad. Sobre todo si es la primera vez que te preparas una oposición, o si te quedaste muy lejos del objetivo de ser funcionario la última vez que te presentaste.

¿Cuáles son las claves de una buena academia?

  1. Unos materiales de calidad, sobre todo el temario.
  2. Unos preparadores cualificados.
  3. Buena atención y servicios.

Vamos a ir paso por paso y verás que no es tan complicado elegir bien.

¿Cómo sé si los materiales son buenos?

Lo primero que deberás preguntar en la academia es de dónde sacan el material. Da igual si te lo dan en papel, en un CD, pen drive, o de una plataforma virtual en Internet… Pregunta si son propios o de dónde los han sacado.

Algunas academias son bastante reticentes a dar esta información, quizás porque están usando materiales de la competencia o materiales con derechos de autor. También puedes preguntárselo a algún compañero de clase.

Si los materiales están elaborados por la propia academia, tendremos un punto muy positivo. Puede que no sean los mejores temarios, ni los mejores test, pero sí puedes hablar con los autores para saber hasta dónde han llegado y de dónde han sacado el contenido. Con el tiempo podrás encontrar fácilmente las lagunas o puntos débiles y suplirlos por tu cuenta.

Si los materiales han sido temarios comprados, resulta probable que sean de una academia o editorial solvente. No es una mala opción.

Si los materiales son fotocopias de diferentes fuentes y formatos, una mezcla de legislación variada, sin acotar qué entra y qué no… Lleva mucho cuidado. ¿Quién te podrá garantizar que tienes lo que precisas para tu preparación si no se te ofrece un conjunto coherente y bien organizado?

¿Cómo saber si un preparador de oposiciones en competente?

Parece más sencillo, pero no siempre. Al buen formador se le exigen dos cosas: que explique bien y que sepa mucho de la materia que explica.

Algunos preparadores parece que conocen muy bien los temas, lo que hablan, pero son vendedores de humo. ¿Cómo distinguirlos? Te indicamos algunas claves:

  • Es buen síntoma si la academia tiene un amplio equipo de profesores. Es normal que una persona controle mucho de una materia, o incluso varias, pero huye de una academia donde un profesor te explica casi todo el temario, pues nadie es experto en todo un temario completo. Sobre todo, si la oposición es compleja y comprende variadas materias.
  • Mal síntoma es si un preparador se dedica a leerte los apuntes que ya tienes. Es necesario que los explique, no que los lea. Eso lo puedes (y debes) hacer por tu cuenta.
  • Un buen profesor pone muchos ejemplos para hacer más fácil la comprensión de la materia. Incluso, si alguien no entiende una cuestión, lo explica de otra forma para hacerlo comprensible.
  • Deberá contestar a las preguntas de sus alumnos y, si alguna no la puede responder, te dirá “en la próxima clase te resuelvo esa duda”. El preparador nunca deberá ser altivo, lejano o de difícil acceso.
  • Y, por último, un preparador competente deberá estar al tanto de las modificaciones en los temarios, de los cambios legislativos. Ponlo a prueba. Pero sólo discretamente y de forma esporádica (si te toma la “matrícula” será menos accesible para solucionarte las dudas).

¿Qué servicios dará una buena academia?

Hoy en día muchas academias ofrecen una plataforma de formación en Internet, o al menos, una parte restringida donde añaden documentación que puede ser interesante, publican noticias, incluso, posibilitan que hagas test. No es obligatorio que una buena academia lo tenga, pero dada la gran competencia del sector, es un punto a favor.

Otro dato a tener en cuenta es la gestión del Centro de Formación. Fíjate en cómo te atendieron cuando solicitaste información, cómo están de cuidadas las instalaciones, cómo es la distribución o acceso a los materiales que necesitas, cómo de masificadas están las aulas, y, en general, cualquier punto relacionado con la comodidad o incomodidad en tu preparación.

Un buen servicio lo dará aquella academia que imparta charlas motivadoras a sus alumnos, sobre cómo estudiar, hacer esquemas o resúmenes, gestionar los nervios, sobre hacer y corregir test. En Opositor Trainer encontrarás mucha ayuda en este sentido, observa el vídeo del final de este artículo.

Es muy recomendable hablar con los compañeros de clase, escuchar los comentarios de los alumnos y lo que dicen en los cambios de clase. Eso te dará una idea de lo que piensan los clientes de esa academia.

Otro buen síntoma es la academia que ofrece clase demostrativa y sin compromiso, significa que no esconde nada.

También es importante saber cómo vas a poder resolver las dudas que te surjan a lo largo de la preparación, tanto sobre la materia (con los preparadores) como sobre la propia gestión de la academia (con la secretaría o la dirección del Centro de Formación).

Algunas academias entregan a los alumnos una normativa, otro punto a favor. Te ponen por escrito tus derechos y obligaciones, evitando muchos malos entendidos.

Uno de los problemas típicos es la recuperación de clases perdidas: resulta imprescindible que en la normativa quede por escrito a qué da derecho tu mensualidad (caso de que pagues en recibos mensuales).

¿Cómo saber si una academia es cara?

Observamos que, hasta ahora, no hemos hablado del dinero. Es importante, pero en cualquier caso, estarémonos refiriendo a una cantidad asumible. Muchos opositores se quejan cuando los recibos que hay que pagar al mes se acercan o sobrepasan los 100€. Pero un producto o servicio es caro según lo que te ofrezca y lo que otras personas estén dispuestos a pagar por él. Así de claro, te guste o no. Si quieres una preparación que te ofrezca algo bueno, bonito y barato no marques como objetivo el ser funcionario a corto plazo. Lo siento, esa es la realidad.

Para saber si te están cobrando de más, deberías comparar el precio de esa academia con las demás que están a tu alcance, con su competencia directa.

Lo primero que debes hacer es calcular el precio/hora. Es decir, aplicar esta fórmula:

Mensualidad de una academia de oposiciones

Compara ese precio/hora con las demás academias.

En cualquier caso, constatarás que ese precio hora, normalmente, estará por debajo de los 6 o 7 euros. ¿Te parece caro? Intenta encontrar a un profesor particular para un estudiante de la ESO que de clase a tu hijo, sobrino, hermano, de matemáticas o ciencias, por ejemplo, por un precio inferior a esa cantidad. Imposible. En una academia de oposiciones tienes a un experto en la materia y un Centro acondicionado para facilitarte la consecución del aprobado. En general, las academias no son caras, aunque te parezca lo contrario.

Por eso, lo importante es que la academia que estés pensando en elegir, tenga una mensualidad similar a la de las demás. En cualquier caso, a veces merece la pena pagar un poco más por un mejor servicio o profesorado. Eso lo tendrás que valorar tú.

Observarás que, en este apartado, en reiteradas ocasiones, he hecho referencia a un pago mensual, no a un pago por la totalidad de la preparación. Hay que llevar cuidado con la forma de pago, la vida da muchas vueltas. Quizás ahora estés convencido de preparar la oposición, pero, quién sabe si en unos meses ocurre algo que te obligue a dejar la preparación (te sale un buen trabajo o la enfermedad grave de un familiar, por ejemplo). Si no hay devolución de dinero, habrás pagado por algo que no vas a poder aprovechar. En algunos sitios te ofrecen formalizar un préstamo con una entidad bancaria… Has de estar muy seguro antes de formalizar este tipo de relación contractual. Mucho cuidado.

Otro factor son los costes fijos de inicio; has de meterlos en la ecuación, pues deberás amortizarlos durante meses. Nos referimos al pago de una matrícula por incorporarte a una academia, o el pago de los temarios o libros.

Conclusión: ¿Cómo elegir la mejor academia?

No existe la academia perfecta, lo que sí existe es la academia que mejor se adapta a tus circunstancias y necesidades. Nuestro consejo fundamental es que sigas el eslogan de aquella marca de detergentes, de hace ya unos cuantos años, que decía aquello de:

“Busca, compara, y si encuentras algo mejor, cómpralo”

Una academia buena no te dará el aprobado, pero te lo pondrá mucho más cerca.

Si las carencias de una academia pueden ser suplidas por ti, también es una buena academia para ti.

Por el contrario, si hay lagunas que difícilmente puedes subsanar tú, busca otra academia, y ¡búscala ya!

Esperamos haber dado algunas pistas eficaces para ayudarte en la elección de tu academia. Queremos escuchar tu experiencia con las academias. Utiliza las Redes Sociales, comparte y opina.

Si quieres saber qué otros factores son importantes para tu preparación de la oposición, además de una buena academia, no dejes de ver el siguiente vídeo.

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