Cómo llevar un buen ritmo de preparación en tu oposición

A lo largo de los años trabajando en la preparación de oposiciones he compartido estudio con miles de alumnos. Muchos aprobaron, pero, por desgracia, muchos más suspendieron.

Esa es la realidad, quien te cuente otra cosa… miente.

Hay una frase que he repetido hasta la saciedad, ante alumnos con pérdida de motivación:

Si fuera fácil, casi todo el mundo sería funcionario

Manu Calero

Como imaginas es una exageración, claro, hay personas que prefieren ser sus propios jefes, como autónomos o creando una empresa. Pero reconoce que tendrás buenas ventajas cuando consigas tu objetivo, ser funcionario, ser funcionaria.

Uno de los mayores problemas que he visto entre aquellos que no han conseguido su aprobado es no entender el ritmo de preparación que llevan y, por lo tanto, no plantearse unos objetivos reales.

Si estás estudiando para una oposición, este artículo te hará reflexionar sobre cómo llevas tu preparación, es importante, no te la pierdas.

El ritmo de preparación de una oposición

Hoy hablaremos del ritmo de la preparación. ¿Qué es eso?

Si asistes a una academia, ya sabes que desde Opositor Trainer te lo recomendamos, el centro marca un ritmo de estudio. En muchas ocasiones coincide con un tema por semana.

Si preparas oposiciones para el grupo A puede que el ritmo de estudio de tu academia, o de tu preparador, sea más fuerte, de varios temas por semana. Luego, en los repasos, el ritmo se acelera, teniendo que trabajar unos cuantos temas cada semana.

Vale, hablamos del ritmo de la academia, pero, ¿cuál es el tuyo?

La mayoría de opositores cree que deben seguir el ritmo de la academia. Esto puede parecer lo correcto, pero… ¿y si seguir el ritmo de la academia hace que no puedas entender los temas que estudias o no te dé tiempo a confeccionar esquemas o resúmenes? ¿Qué hacemos entonces?

Lo ideal sería que los opositores tuvieran todo el día, sus 8 horas laborales, dedicadas a la preparación de su oposición, pero esto es muy poco realista.

Piensa ¿cuántas horas diarias puedes dedicar a tu preparación? ¿Y horas semanales? Asumiendo que los fines de semana sacas más horas de estudio si de lunes a viernes trabajas.

Tu academia y el ritmo de preparación

Cada opositor es un mundo, por lo tanto, seguir el ritmo de la academia no siempre será posible. Es más, en muchas ocasiones no será ni recomendable.

¿Entonces? ¿Pasamos de la academia?

No, para nada, no digo eso. Lo que intento que entiendas es que el ritmo de preparación de tu oposición es tuyo. Por lo tanto, no tiene por qué ser el mismo que el de tu academia. En este artículo hablamos de la planificación de la preparación de tu oposición.

Para calcular tu ritmo de preparación deberás tener en cuenta, primero, las horas semanales que dispones para estudiar, y, luego, comprobar cómo te cunde el estudio en esas horas semanales.

Si llevas ya algún tiempo preparando la oposición responde a las siguiente pregunta:

¿Te da tiempo durante la semana a leer bien el tema planteado por tu academia, hacer el subrayado, esquema o resumen y realizar test?

Si la respuesta es sí, puedes ir al ritmo de tu academia.

Si, por el contrario, te cuesta mucho realizar todas estas tareas en el plazo de una semana, notarás que, cada vez, te cuesta más seguir el ritmo de tu academia.

Seguro que conoces esa sensación, la de estrés permanente, la de decirte a ti mismo, a ti misma, “no lo llevo bien”. La preparación de la oposición se te hará muy cuesta arriba.

Calcula tu ritmo ideal para la preparación de tu oposición

Una vez entendido que el ritmo de tu academia y el tuyo propio no tienen por qué ser iguales, hemos de trabajar sobre el nuestro.

Esto es, calculemos cuantos temas podemos sacar adelante al mes. Cuando digo sacar adelante quiero decir que sepas que los llevas bien trabajados. ¿2 temas? ¿3 quizás?

Puede que, si te has preparado anteriormente la oposición, casi todo te suene, y puedes ir más rápido que tu academia. Genial. Te hago la misma pregunta ¿Cuántos temas eres capaz de llevar bien al mes? ¿5? ¿8?

Vale, una vez que sepas cuantos puedes llevar al mes, haz una sencilla regla de tres, para descubrir en cuantos meses podrías llevar tu oposición más o menos trabajada.

Ojo, no estoy contando con repasos, tan solo hablo de estudio del tema, de los repasos hablaremos al final.

Volvamos a la regla de tres.

Con un ejemplo será más sencillo de entender. Digamos que puedes trabajar bien 3 temas al mes, y que tu oposición tiene 24 temas.

Regla de tres. Si trabajas 3 temas en 1 mes, 24 temas serán X meses. O lo que es igual, 24 por 1 dividido entre 3. Te sale a 8 meses de preparación.

Muy bien. Ya sabes el tiempo que tardas en estudiar tu temario.

Si ya has empezado tu preparación resta al total de temas los que ya llevas bien trabajados.

En el ejemplo de antes, si el opositor ya ha estudiado bien 9 temas de los 24 de la oposición le quedan 15 temas por estudiar. Ahora, realizando la regla de tres le salen 5 meses para acabar su estudio.

Cómo reconocer el ritmo correcto de preparación

Vale. Llegamos a la hora de tomar la gran decisión, esa que muchos opositores no quieren tomar y que les cuesta el aprobado. Es la hora de ser honesto, ser honesta, de no engañarte.

Sabiendo los meses que necesitas para, a tu ritmo óptimo de estudio, acabar de estudiar tu temario… Aquí llega la fatídica pregunta: ¿Llegas a tiempo antes del examen de tu oposición?

Puede que no sepas la fecha del examen, pero en tu academia o por los foros de internet habrás escuchado ideas aproximadas.

Supongamos que te sobran meses. Perfecto, tendrás más tiempo para repasar e ir mucho mejor a tu examen. No te relajes, sigue a tu ritmo y échale lo necesario, merece la pena.

Sin embargo, a muchos opositores les ocurre lo contrario, ven que el examen llegará antes de tiempo. Bueno, no pasa nada, es el momento de plantearse varias alternativas. Es más, cuanto antes decidas lo que vas a hacer mejor te irá. ¿Qué podemos decidir?

La gran decisión: El ritmo perfecto de tu oposición

Opción 1. Va a ser muy complicado sacármela ahora, pero como se convoca casi todos los años, seguiré con mi ritmo y si no es a ésta, será a la siguiente. Por supuesto, me presentaré al examen, y me dejaré la piel, pero no debo agobiarme si tengo que seguir un poco más de tiempo con mi preparación.

Opción 2. Sé que puedo estudiar más horas, no me lo estoy tomando lo suficientemente en serio. Voy a apretar en el estudio, para acabar el temario en menos meses. Espero llegar, pero si no lo consigo debo ser consecuente y no venirme abajo. Aprovechar lo aprendido para asegurar mi plaza en la siguiente convocatoria.

Opción 3, la que por desgracia cogen muchos opositores. Paso de mi ritmo y voy al ritmo de la academia, para eso les pago, con eso será suficiente para aprobar. Error, grave error. Si aprietas el ritmo por encima de lo que lees, comprendes y memorizas, no sacarás tu plaza. Y lo que es peor, cuando llegue ese fatídico momento en el que no te encuentras en el listado de aprobados pensarás que has fracasado. Muchos tiran la toalla en ese mismo instante, aun siendo claros candidatos a aprobar en la siguiente convocatoria.

Llevar un ritmo de preparación que no te conviene te hará suspender tu oposición

Manu Calero

Lo que te he explicado en este artículo es muy importante, muchos opositores suspenden porque no quieren reconocer que su ritmo de trabajo no le lleva a aprobar en la presente convocatoria. Aceleran y pierden todas las opciones de aprobar ahora, y muchas veces, en las siguientes convocatorias. Te aseguro que lo he vivido. Se llama miedo al fracaso. Se mete en vena y luego cuesta mucho sacarlo. Un día os hablaré de este mortal enemigo del opositor, el miedo al fracaso.

No dejes que esto te ocurra a ti. Sé consecuente con tu ritmo de estudio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.