La velocidad de crucero en la preparación de oposiciones

Una de mis frases favoritas es que “preparar una oposición es enfrentarte a una maratón”.

Seguro que algunos de quienes me escuchan sonreirán pues me lo han escuchado muchas veces.

Se pone siempre el ejemplo de la maratón porque es una competición en la que hay que sufrir y trabajar duro desde que se da el pistoletazo de salida hasta que se llega a la meta.

Una maratón se puede correr de forma popular, es decir, sin tener ninguna presión por el resultado final, tan solo acabarla.

Hay demasiados opositores que se la toman así, supongo que auto justificándose de lo difícil que es llegar al final entre los primeros. Es decir, se la preparan, pero no logran su plaza de funcionario.

Otros sí se toman en serio la maratón y llegan entre los primeros, consiguiendo el aprobado.

Con cuál de los corredores de la maratón de tu oposición te sientes identificado.

Si te preparas una oposición y quieres saber cómo llegar bien al final de tu maratón no lo dudes, este artículo te interesa.

Tirar la toalla en la preparación de oposiciones

A lo largo de todos mis años dirigiendo un centro de preparación de oposiciones siempre me he encontrado la misma película en cada uno de los grupos que he tenido.

El aula está llena el primer día, a tope, parece que faltan sillas. A mitad de preparación ya se ven huecos. Al final de preparación cogemos un par de grupos que van igual para hacer el repaso final juntos.

La pregunta que todos se hacen es ¿qué ha pasado con el resto de alumnos?

En la mayoría de los casos te diría que son opositores que se han desfondado, personas que empezaron su preparación con toda su energía e ilusión pero que, pasados unos meses, se habían quedado sin energía y el día a día de la preparación se les había hecho insoportable.

Unos tiraron la toalla, otros siguieron como podían, a su ritmo, sin venir a las clases.

Quienes tiraron la toalla fueron nombrados el día del examen, pero no entraron al aula, no estaban.

Quienes siguieron a su ritmo, por su cuenta, en la mayoría de los casos, no aprobaron o no sacaron la nota suficiente para conseguir plaza o pasar el corte del examen.

Te aseguro que la gran mayoría de mis aprobados, te diría que más del 90%, estaba entre aquellos que llegaron hasta el final de la preparación, en esa aula donde se hicieron los simulacros de exámenes.

La velocidad en la preparación de oposiciones

¿Por qué ocurre esto?

En una maratón debes medir muy bien tu velocidad.

Si vas demasiado rápido al principio puedes desfondarte y, a mitad de carrera, empieza a dolerte todo. Cerca del final ves, sin posibilidad de arreglo, que te adelanta todo el mundo.

Si, por el contrario, vas despacio, te la tomas con calma para no desfondarte, cuando llegan los últimos kilómetros, por mucho que aceleras el paso no consigues acercarte a los primeros de la carrera. Acabas demasiado lejos de los primeros. Sí, adelantas a muchos que han quedado desfondados, pero los líderes son inalcanzables.

Pues en las oposiciones ocurre exáctamente lo mismo.

Si al principio te pegas palizas de 8 o 10 horas de estudio, sin planificación alguna, de cualquier manera, sin utilizar las correctas técnicas de estudio y memorización… Te aseguro que pasados unos meses se te hace insoportable la preparación y bajas el ritmo.

Por desgracia, en demasiadas ocasiones, esta forma de realizar la preparación de una oposición conduce a la aparición de problemas psicológicos como el estrés, la fatiga mental, el insomnio, problemas físicos como desarreglos intestinales y cansancio, o, en los casos más graves, depresión.

En el caso contrario, aplicas la teoría que te ha venido bien mientras estudiabas en el instituto o en la universidad, te lo tomas todo con calma y, cuando se acerca la fecha del examen te pegas una paliza a estudiar.

Cuando acaba todo te das cuenta que te pusiste las pilas demasiado tarde, y no llegaste. Es que estudiar una carrera universitaria no es lo mismo que estudiar una oposición, y lo aprendiste de una forma dura, suspendiendo, no llegando al corte, o de quedándote en la bolsa de interinos en una posición en la que jamás te van a llamar.

La velocidad de crucero en la preparación de oposiciones

¿Te suena, en primera persona o en alguien cercano lo que te acabo de contar? Si llevas ya algún tiempo en esto de las oposiciones seguro que mis palabras te han parecido familiares.

En ambos casos lo que ha fallado, de forma escandalosa, ha sido la velocidad de la preparación de tu oposición.

¿Cómo se soluciona esto?

Es sencillo. Utilizando lo mismo que hacen los barcos y los aviones cuando tienen que realizar largas travesías. Lo que se denomina como velocidad de crucero. Se aprovechan de un principio físico que es la inercia. En las oposiciones debemos utilizarlo también, gracias a las rutinas y, sobre todo, a una correcta planificación.

El opositor con velocidad constante y ajustada, tiene media oposición ganada

Manu Calero

¿Cómo aplicar la velocidad de crucero en la preparación de tu oposición? Te lo explico.

Lo primero de todo es que debes ser honesto y coherente contigo mismo y decidir si la oposición que quieres presentarte la puedes sacar en un año o necesitarás más de uno.

Una vez hecho esto, deberás realizar una planificación ajustada a dicho tiempo. Si es a más de un año deberás ajustar los estudios y repasos correctamente.

En cualquier caso, una planificación bien realizada debe de llevarte, a falta de un mes o mes y medio de tu examen, con todo estudiado y memorizado. Así, podrás realizar simulacros de exámenes realistas, preparar bien el día de tu examen y, sacarte tu plaza de funcionario.

¿Has realizado bien la planificación? Pues lo que queda es bien sencillo. Síguela de forma escrupulosa, sin fallar. Si un día tienes un problema no pasa nada, lo recuperas un poco más adelante. Si ves que te cuesta seguir el ritmo baja un poco velocidad.

Si, pasado un mes, ves que te alejas demasiado del ritmo que marca tu planificación es probable que ésta sea demasiado optimista. Revisa la planificación y, si es necesario, añade un año a tu preparación. Recuerda, si quieres llevar un ritmo alto y no puedes te desfondarás. Así no lograrás tu aprobado.

Igualmente, si pasado un mes ves que vas sobrado, que utilizando buenas técnicas de estudio y memorización te cunde el trabajo, ajusta tu planificación y, quien sabe, a lo mejor te presentas con garantías antes de lo que esperabas.

Planificación y velocidad, dos factores clave en la preparación de oposiciones

Recuerda un par de cosas importantes:

  • Uno. Haz una buena planificación y marca tu ritmo de crucero. Persevera. Martillo pilón.
  • Dos. Sé consciente de tu ritmo de estudio y, si ves que no puedes o que vas sobrado, ajústalo lo antes posible.

Espero que lo que te he contado te sirva.

Parece evidente, pero para que te sirva lo que te contamos en estos artículos debes ponerlo en práctica. Es obvio, pero… ¿Sabes cuánta gente hay en el mundo de las oposiciones que dice “Eso no es para mí” “Eso no me sirve” sin haberlo probado? Te sorprenderías.

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